¿Quién pronosticó la crisis financiera estadounidense: Jorge Castro o Eduardo Galeano?

 

 

Jorge Castro (2008:461) (intelectual liberal) poco tiempo antes que estallará la crisis financiera estadounidense precisó: “el impulso central de este auge generalizado de la economía mundial (todas las regiones del mundo crecen al mismo tiempo sin excepción) es la economía norteamericana que creció por encima del 3,5% anual promedio entre 2003 y 2006. La tasa de expansión estadounidense ha disminuido durante el primer semestre de 2007, con un nivel de crecimiento del producto anualizado de 0,6%. La actividad económica se ha debilitado en este período debido a factores estacionales y transitorios, como una reducción significativa en los inventarios, una disminución de los gastos de defensa y, sobre todo, la caída del negocio inmobiliario en un 16% en el último año. La visión de la Reserva Federal y el consenso de los pronosticadores privados es que la tasa de crecimiento aumentará en la segunda mitad del año, con un nivel de expansión cercano al potencial de mediano y largo plazo para 2008. La razón de este optimismo es una inesperada reducción del déficit comercial, sumada a una baja todavía más significativa del déficit fiscal, que ha disminuido 30% en relación al de los últimos doce meses”.

En cambio Eduardo Galeano (1998:163 y 164) (pensador de izquierda) una década antes decía: “diez años antes de la crisis actual (1988), el mercado financiero había sufrido otro colapso. Distinguidos economistas de la Casa Blanca, del Congreso de los Estados Unidos y de las Bolsas de Nueva York y de Chicago intentaron explicar lo que había ocurrido. La palabra especulación no fue mencionada en ninguno de esos análisis... George Soros, el especulador más exitoso del mundo, que amasó una fortuna una fortuna derribando sucesivamente a la libra esterlina, la lira y el rublo, sabe de qué está hablando cunado comprueba: ‘el principal enemigo de la sociedad abierta, creo, ya no es el comunismo, sino la amenaza capitalista’. El doctor Frankenstein del capitalismo ha generado un monstruo que camina por su cuenta, y no hay quien lo pare… En otros tiempos, el capital financiero ampliaba, por la vía del crédito, los mercados de consumo. Estaba al servicio del sistema productivo, que pare ser necesita crecer: actualmente, en plena desmesura, el capital financiero ha puesto al sistema productivo a su servicio, y con él juega como juega el gato con el ratón”. 

Queda claro, entonces, quién anticipó la catástrofe financiera estadounidense. Asimismo, también es evidente que la honestidad es incompatible con el pensamiento liberal.

En una oportunidad Woody Allen había manifestado: “Dios ha muerto. Marx ha muerto. Y yo mismo no me siento nada bien”. ¿Se olvidó del Sr. Smith? No, ahora entiendo la omisión, si yerba mala nunca muere.

 

 

 

Bibliografía

 

Castro, Jorge. 2008. La inserción de la Argentina en el espacio regional y global, desde las perspectivas de las relaciones internacionales. En: Roccatagliata, Juan. Argentina. Emecé. Buenos Aires. pág. 461.

 

Galeano, Eduardo. 1998. Patas Arriba. Catálogos. Buenos Aires. pp. 163 y 164.

10/12/2008 21:04 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Cuando los oprimidos defienden a sus opresores (Héctor Suárez y Felipe Romano)

¿Cómo se explica que el oprimido termine apoyando con su voto al sistema que lo oprime?


Desde el punto de vista cultural es un gran logro de la derecha el haber convencido a los más pobres y necesitados que esa es su situación natural. Tomemos como ejemplo el caso de Bolivia, donde los candidatos campesinos indígenas que se postulan a algún cargo político, deben convencer a sus futuros votantes que no necesariamente los dirigentes tienen que ser blancos. Aquí se pone de manifiesto el efecto propagandístico aplicado durante décadas (y siglos) que pone al indígena en Bolivia y a cualquier persona de magros recursos en el resto de América Latina, en un nivel inferior hasta el punto de considerarlo incapaz de ejercer cargos públicos.


Es necesario pensar en el fenómeno de la “portación de cara” y de qué manera los medios instalan el concepto hasta convertirlo en un hecho cultural.


Podemos asociar este concepto a la vinculación que se establece entre la delincuencia y la pobreza; una asociación que la mayoría de las veces deviene en sinónimo y que una gran parte de la población no solo la acepta sino que también se convierte en multiplicadora. La primera consecuencia de esta falaz asociación es que el pobre no puede gobernar los destinos de un país pues, de ser así, quedaríamos en manos de un delincuente e incapaz[1]. Sin embargo, nuestra frágil memoria nos impide recordar y enumerar la cantidad de delincuentes e incapaces que nos gobernaron y que precisamente no provenían de villas miserias sino de clubes de campo (countries).


Desde un aspecto propagandístico y quizás subliminar, se genera un imaginario que subyace de modo muy arraigado en la clase media. Esa clase media que fue capaz de acceder a cierto nivel socioeconómico y cultural, y que posee un gran temor de ser incapaz de mantener su posición y descender en la escala social al nivel de pobre, con todo lo que ello implica[2]. Por otra parte, debemos considerar las nimias herramientas que poseen los sectores de menores recursos para generar cambios a nivel macro, en comparación con los que generan los grupos de poder. Si conjugamos estos dos factores –temor de los sectores medios e incapacidad de acción de los sectores bajos- nos encontramos con que el poder de derecha utiliza a la clase media, generando un imaginario a través de los medios de comunicación masivos, inculcándole una actitud de desprecio[3] hacia los sectores sociales más relegados y desprotegidos; desprecio que se pone de manifiesto en cualquier comentario de “gente bien” y en los actos electorales donde termina votando al que promete el no innovar (conservadurismo de derecha muchas veces con discurso de izquierda). Pues, de esa manera estará garantizado que haya sectores por debajo de ellos en la escala social.


Demás está aclarar, aunque resultan ejemplificadores, comentarios tales como “el Estado le da al vago y yo, que todo lo que tengo lo gané con mi sacrificio y mi trabajo, pago los impuestos para mantenerlos a ellos”; confundiéndose (no de modo accidental) el asistencialismo feudal con el socialismo real, y de esta manera se impone en la población (como un monstruo latente) la idea de que en los sistemas socialistas “me van a quitar todo lo que tengo para dárselo a esos vagos que no hacen nada” -y que obviamente son pobres porque les gusta serlo-. Queda claro que la derecha alimenta este imaginario a través de los “popes” televisivos y gráficos que dictaminan lo que hay que ver, leer, decir y pensar[4].


Todo este imaginario que se refiere al temor al descenso en la escala social está visto siempre desde el punto de vista neoliberal: es obvio que nadie quiere ser pobre en este sistema. Se impone así un giro en el razonamiento que de respuesta al significado de “ser pobre” en un sistema socialista como el que quiere imponerse en Venezuela.   
         Indudablemente un sistema con tales características implica la protección por parte del Estado de los sectores desprotegidos por los sistemas neoliberales y tan necesarios para el capitalismo. No podemos analizar la pobreza y su situación desde una óptica capitalista sin caer necesariamente en la exclusión-expulsión, pues ésta es una condición sine qua non para el funcionamiento del sistema, ya que la pobreza es funcional al mismo. Si analizamos la situación desde una óptica no capitalista, desembocamos en la condición de humildes con acceso a la educación y la salud integral, avalados por un Estado que los ampara.
         Lo ocurrido en Venezuela el pasado domingo 02 de diciembre, donde el 51 % de la población que votó le dijo no a la reforma constitucional impulsada por el Comandante Hugo Chávez Frías, es una muestra cabal de cómo la derecha y sus medios (del exterior y del interior de Venezuela) siguen trabajando para alimentar ese imaginario que colabora con la destrucción mediática de un Presidente elegido por el voto popular, con la sola excusa de que quiere perpetuarse en el poder, cuando esos mismos medios (y los gobiernos con sus intereses por detrás) nunca tuvieron objeciones en que las dictaduras en América Latina duraran todo lo que quisiesen. Siguen con su tarea de demonizar a aquellos que con sus acciones demuestran día a día que su objetivo es otorgarles dignidad humana a los humildes y necesitados, utilizando para ello el sencillo instrumento de una clase media temerosa de ser alguna vez “pobres del Capitalismo”.








[1] Este tinte discriminativo es harto evidente en España e Italia hacia los pobres del Este (rumanos, polacos, etc.). Pues, la clase media mediterránea se ve reflejada en estos menesterosos (blancos), que les hace recordar su pasado de penurias. Es así, que sufren mayor discriminación los necesitados blancos (por su familiaridad) que los indigentes africanos (más alejados de su imaginario).



[2] Incluso este temor puede, el algunas oportunidades, jugarles en contra. Por ejemplo, un operario de Pirelli (miembro del sindicato SMATA) gana más o menos lo mismo que un ingeniero de la misma compañía. ¿Cuál es el motivo? Los profesionales y sectores gerenciales (empleados de la empresa no dueños) no se encuentran sindicalizados. ¿Por qué? Porque el sindicatos es para los proletarios (pobres). El imaginario de la clase media empleada es de “patrón”. Y esto la patronal lo sabe muy bien. Sino no se entendería como muchos empleados se dejan humillar hasta el hartazgo solo para poder mantener su status: saco y corbata y oficinita individual.



[3] Por se cercanía con la clase baja (espacial, económica y social), los sectores medios son el sector social que más discrimina a los desposeídos. Siempre está presente en la pequeña burguesía el temor de un descenso en la escala social. La clase media necesita (por todos los medios posibles: la discriminación es el menos sutil) diferenciarse de sus vecinos más próximos.



[4] En este contexto, podríamos llegar a comprender más cabalmente el comportamiento de las clases populares en los estadios de fútbol. Pues, la exigencia de alto rendimiento (con tolerancia cero) hacia sus respectivos equipos no se observa en otros ámbitos de la vida, como por ejemplo, el político.

31/05/2008 17:01 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Todo a corto plazo (Felipe Romano)

El cortoplacismo es un síntoma paradigmático de la sobremodernidad. Todo está contaminado por esta nueva forma de de pensar y obrar. La filosofía está diluida por los libros de autoayuda. Las religiones tradicionales pierden protagonismo frente a las iglesias electrónicas que ofrecen milagros instantáneos (la Iglesia Católica intenta competir en vano con su San Expedito). De vivir a partir de una visión trascendente se pasó a transitar por el mundo en la pura inmanencia (goce desenfrenado de los placeres terrenales). Los intelectuales fueron reemplazados por los técnicos. Las ideologías sucumbieron ante los pragmatismos. Las terapias psicoanalíticas interminables están siendo reemplazadas por las nuevas terapias exprés. La política solo se ocupa de la coyuntura. Se pasó de la ciencia básica controlada por el Estado a las investigaciones financiadas por el mercado. El matrimonio para toda la vida fue reemplazado por las uniones de hecho con fecha de vencimiento. Los padres recurren a los medicamentos de venta libre (jarabes, etc.) para acelerar el aspecto general de los chicos, y no la curación (la velocidad con que se vive hace que los padres necesiten que los chicos se repongan rápido para poder cumplir con su trabajo). El deporte está dominado por el resultado inmediato, ya sea el amateur (clubes de barrios) o a nivel profesional. Ya no interesa jugar bien sino ganar a cualquier costo (por ejemplo, en el tenis ya no se corrigen las deformaciones técnicas si uno puede obtener victorias a pesar del estilo y de las lesiones –conviene aclarar, que Federer es nº1 del mundo porque es técnicamente impecable y porque de junior se dedicó a aprender a jugar y no a ganar-). Se pasó de una economía (estatal y doméstica) domina por el ahorro a una economía focalizada en el crédito. Los empresarios solo se piensan en ganar más sin tener en cuenta la destrucción del medioambiente. El alumnado está enfocado en aprobar y no en aprender.

Todos estos cortoplacismos, interesados por el éxito aquí y ahora, tiene en común un doble egoísmo: hacia los demás (generaciones presentes y futuras) y hacia uno mismo (el éxito presente sin inteligencia y buenas intenciones se transforma en un futuro patético).   

 

 

 

31/05/2008 15:55 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

Reelección presidencial indefinida (Felipe Romano)

       El tema de la reelección presidencial indefinida tiene, en general, más retractores que adeptos. Mi posición también es en contra en casi todos los casos, menos en uno, que pasaré a detallarlo.

Solamente estoy a favor cuando un candidato a presidente llega al poder a través de las urnas, y luego con el apoyo de la mayoría del pueblo, encabeza una revolución socialista. Cuando un líder revolucionario arriba a la primera magistratura democráticamente (tal vez ocultando[1] su verdadero propósito revolucionario) y emprende un modelo de transformaciones profundas desde el poder (sin haber empleado la metodología de la lucha armada: socialismo del siglo XXI) que beneficia a los sectores más débiles, tiene el derecho de reformar la constitución (vía referendum vinculable) y proclamar dicho beneficio.

Esta revolución es sin lugar a dudas la más inteligente de la historia. Pues, reduce a la mínima expresión la pérdida de vidas humanas. Entonces, como gratitud y deber moral, el pueblo le debería brindar la posibilidad al líder revolucionario de continuar ejerciendo la soberanía popular. Ya que por mucha valentía que puede poseer un pueblo, es casi improbable que pueda hacer arribar al poder (de forma pacífica y democrática) a un líder revolucionario.

Por lo tanto, si no quedó muy claro, apoyo abiertamente la reforma constitucional venezolana que permitiría (en caso de ser aprobada) la reelección indefinida del presidente, en este caso, del Comandante Hugo Chávez Frías.



[1] La mayoría de las veces los candidatos llegan al poder con un discurso de izquierda para poder gobernar desde la derecha. También es aplicable el teorema de Baglini: cuanto más cerca del poder se encuentra un político más moderado es. Por lo tanto, el engaño inverso sería muy bienvenido por los sectores populares. 

21/11/2007 02:44 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

Chávez Vs. Zapatero-rey Juan Carlos (Felipe Romano)

 En la XVII Cumbre Iberoamericana realizada en Santiago de Chile sucedió un altercado entre el presidente venezolano (Hugo Chávez) y los representantes del gobierno (José Luis Rodríguez Zapatero) y del Estado (rey Juan Carlos) de español. El motivo del mismo estuvo vinculado a la acusación de fascista por parte del presidente Chávez hacia el ex presidente español José María Aznar (éste había apoyado el golpe de Estado sufrido por el primer mandatario venezolano en el año 2002). Luego de lo dicho, el rey Juan Carlos se retiró ofuscado de la sesión plenaria y el presidente Zapatero lo repudió, pero de manera civilizada.Si analizamos atentamente lo ocurrido, logramos observar que no se trató de un simple cruce de palabras sino de una divergencia típicamente ideológica. Podríamos sintetizarlo de la siguiente manera: Chávez al acusar de fascista a Aznar, tal vez, intentaba la condescendencia de Zapatero. Pero esto no ocurrió sino todo lo contrario. Pues, obviamente no es lo mismo la izquierda que la centroizquierda, representadas por uno y otro respectivamente. Ya que fundamentalmente la izquierda es ideológica y la centroizquierda pragmática (puede tomar actitudes de signo ideológico contrario de acuerdo a cada circunstancia[1]). En la Cumbre quedó claro la postura de Chávez (marxista) y la de Zapatero (nacionalista-conservadora). El primer mandatario venezolano no pudo conseguir que el presidente español asuma una posición internacionalista. Entre la opción de apoyar la opinión de éste, eligió por defender a su compatriota (Aznar) más allá de toda ideología.           


[1] Por ejemplo, en la misma Cumbre el presidente Zapatero defendió las privatizaciones de los servicios públicos. Alegando que el tema no pasa por lo ideológico sino por la gestión.

12/11/2007 15:15 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

La tragedia en la Universidad Virginia Tech (Felipe Romano)

La mayor masacre en una Universidad estadounidense (un estudiante surcoreano asesinó a 33 personas) nos es la primera en su estilo ni será (desgraciadamente) la última. Pues, su incidencia y reincidencia está asociada al modelo de ciudadanía norteamericano.

Un modelo de ciudadanía que privilegia lo individual sobre lo colectivo: lo privado sobre lo público. Que se refleja en una sociedad signada por la preeminencia de la seguridad personal, el aislamiento, el consumismo, la discriminación.

Si miramos hacia el pasado, no debemos olvidar que el poblamiento y posterior colonización del Oeste se hicieron famosos por la violencia que imperaba en la vida cotidiana y las relaciones sociales más elementales. Los "fuera de la ley", personajes reales tales como Jesse James (asesinado a traición por un miembro de su propia banda, en 1882) y Billy the Kid, revelan la casi inexistente presencia del estado norteamericano en la etapa inicial del avance hacia el Oeste, cuando la conquista parecía ser una empresa privada, con limitadas injerencias del poder público. Este estilo de vida también refleja un individualismo exacerbado, una sociedad flexible en la cual el ascenso social estaba abierto a cualquiera, a partir de un inesperado golpe de suerte. Finalmente, esta anárquica y violenta ocupación del territorio generó confusos límites entre la ley y el bandolerismo, un código moral ambiguo, en el que muchos forajidos terminaban sus vidas como agentes del estado y viceversa. Por esos tiempos, la generalización de la portación de armas por civiles exacerbaba la innata tendencia a la violencia que caracteriza a las sociedades de frontera.

Y Estados Unidos lo sigue siendo en la actualidad. Una sociedad que fragmenta y excluye a través de múltiples fronteras étnicas, sociales, económicas, residenciales (no es casual que el enajenado asesino de Virginia Tech haya sido un inmigrante)

Desde entonces hasta el presente, la sociedad estadounidense continúa convalidando a partir del imaginario colectivo del cine, series televisivas, dibujos animados, video juegos, etc., este arquetipo de ciudadanía cuyos personajes relevantes están representados por superhéroes y/o parapoliciales.

23/05/2007 04:15 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

Episodio 11-S (Felipe Romano)

El falso terror es un truco muy viejo que se viene implementando desde los tiempos romanos[1] para crear los enemigos que uno necesita y legitimar las conquistas que se realizan bajo su amparo. Estados Unidos a los largo de su historia posee una basta tradición al respecto. Un ejemplo de ello fue el hundimiento (mejor dicho el autohundimiento) del Maine en 1898 anclado en La Habana para justificar la intervención en Cuba. Otro caso fue el ataque por “sorpresa” (zona liberada) en la base naval de Pearl Harbour en 1941 ejecutado por los japoneses. La excusa perfecta para que Estados Unidos ingrese a la Segunda Guerra Mundial. El último de los episodios (el más sofisticado) fue el “atentado terrorista” (mezcla de zona liberada y autoatentado: uniendo las experiencias pasadas del Maine y Pearl Harbour) ocurrido el 11 de Setiembre de 2001, que luego justificó la invasión a Afganistán e Irak, dos países con grandes reservas de gas y petróleo. El éxito de estas operaciones fue posible, más allá de las muy buenas estrategias armadas, por el profundo conocimiento y aprovechamiento del comportamiento de la mayoría de los seres humanos. Pues, la generalidad de las personas (naturalmente y/o influenciadas) se manejan a través de un pensamiento concreto, pasivo y dependiente, que tienden a creer las verdades aparentes sin demasiadas dudas y controversias.   


[1] En el año 70 A.C., un político menor, ambicioso y hombre sumamente adinerado, Marcus Licineus Crassus, quería gobernar Roma. En el año70  A.C. Roma era todavía una República, la cual ponía límites muy estrictos a lo que sus gobernantes podían o hacer y mas importante aún a aquello que NO PODÍAN HACER. Pero Crassus no tenía ninguna intención de soportar tales límites a su poder personal, e ideó un plan. Crassus hizo uso de la revuelta de esclavos, llevada a cabo por Espartaco, para golpear con el terror los corazones de Roma cuya guarnición Espartaco ya había derrotado en  batalla. Pero Espartaco no tenía ninguna intención de marchar sobre la misma Roma, un movimiento que el sabía era suicida. Espartaco y su grupo no deseaban nada con el imperio romano  y habían planeado, desde el principio, meramente saquear bastante dinero de sus dueños anteriores en el campo italiano para contratar una flota mercenaria en las cuales podrían navegar hacia la libertad. Navegar lejos era la última cosa que Crassus quería que Espartaco hiciera. Él necesitaba a un enemigo conveniente con el cual podría aterrorizar a la propia Roma, para su ganancia política personal. Así que Crassus sobornó la flota mercenaria, para que partiera sin Espartaco, luego posicionó dos legiones romanas de tal manera que Espartaco no tuvo otra opción que marchar sobre Roma. Aterrados por la inminente llegada del ejército más temido de gladiadores, Roma declaró a Crassus Praetor. Crassus aplastó al ejército de Espartaco y entonces aunque Pompeyo tomó el crédito, Crassus fue elegido Cónsul de Roma al año siguiente.  Con esta maniobra, los romanos entregaron su forma republicana de gobierno. Pronto surgiría el primer Triunvirato, con Crassus, Pompeyo y Julius Caesar, seguido de los Dioses-Emperadores de Roma.  
25/09/2006 17:14 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

¿Por qué los sectores populares no votan a la izquierda? (Felipe Romano)

  

   Desde ya que esta incógnita tiene múltiples respuestas que incluyen factores económicos, socioculturales, políticos, psicológicos y antropológicos. Empezaremos, entonces, a esbozar algunas ideas fuerza sobre estas motivaciones, que las colocamos separadas solo para haya un poco más de prolijidad en el relato.En primer término resaltaremos el factor económico. Pues, el bienestar financiero permite generalmente tener acceso a una adecuada instrucción, lo cual facilita la obtención de cierta independencia intelectual. Asimismo, el desarrollo intelectual posibilita en última instancia reconocer e interpretar los discursos con determinado contenido ideológico. Por otra parte, al estar satisfechas las necesidades básicas sería muy difícil que sobreviva el clientelismo político. En segunda instancia es vital recalcar que vivimos en un tiempo posmoderno determinado por una cultura hedonista dominada por el individualismo narcisista, que evita el esfuerzo, el sacrificio y sobre todo el bien común. Estos acontecimientos son muy bien aprovechados por la mayoría de los relatos políticos provenientes de la derecha, llenos de propuestas y alternativas mágicas y mesiánicas más vinculadas a la emoción que a la razón.En cuanto a las motivaciones de orden psicológico, encontramos que los sectores populares practican una especie de consumo imaginario del éxito económico y “social” del los candidatos antipopulares.Por último arribamos al factor antropológico que abarca a la mayoría de los seres humanos. Consideramos en este aspecto, que el hombre por naturaleza es más competitivo, egoísta, envidioso, ambicioso, avaro, que solidario, generoso, caritativo, noble, modesto. Por lo tanto, no aspira a ser proletario sino burgués[1].El éxito del sistema capitalista se basa, fundamentalmente, en el profundo conocimiento y aprovechamiento de aquellos factores. Es decir, explota al máximo las miserias humanas: tanto materiales como espirituales.Solo nos resta por decir que la izquierda posee como propios desafíos superar su crónica mezquindad dispersa en múltiples frentes y partidos (en parte explicacable porque en ellos existe más pensamiento crítico y menos verticalismo), y adecuar su discurso a la realidad sociocultural de nuestro electorado popular, sin caer en el engaño y la demagogia de los líderes carismáticos de la competencia.


[1] Este hecho está muy bien caricaturizado en el legendario programa televisivo “El Chavo del 8” a través del personaje “doña Florinda”.
25/09/2006 17:12 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

Sobre Fuertes y débiles (Felipe Romano)

Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina describe y explica con gran agudeza la opresión de los países ricos sobre los más pobres y, fronteras adentro de cada país, la explotación de las grandes ciudades y puertos sobre las fuentes internas de recursos naturales y humanos. Queda claro, que la conexión entre Dominadores y dominados se puede establecer en diferentes escalas: entre países, entre ciudades y también, al extremo, entre dos personas. Lo que parece olvidar la tradición marxista es que la relación y lucha entre Fuertes y débiles es en última instancia metafísica, es decir, se localiza más allá de la coyuntura de tal o cual situación. Es en primer término una profunda contienda que se libra en el plano de la conciencia (espiritual) que luego emerge y se exterioriza a modo de lucha de clases, de imperialismo, de mafias, etc.  Es, en definitiva, la gran lucha entre el Bien y el Mal. Los Fuertes, son fuertes, principalmente, porque se inclinan por el Mal y, por lo tanto, buscan el poder como instrumento de dominación. Los débiles, lo son, porque, fundamentalmente, al impulsarse por el Bien no les interesa el poder como fuente de opresión. Aunque lo dicho suene extremadamente reduccionista y maniqueo nos sirve para concluir que a pesar de que existan sistemas más o menos opresores siempre van a existir Dominadores y dominados. Es algo, como ya mencionados, que escapa a las contingencias históricas y que se encuentra inscripto en lo más profundo de nuestro ser.Hace unos años, un profesor de teología nos había dicho en una clase “si no entendemos que somos parte de una naturaleza caída a causa del Pecado Original, nunca vamos a comprender el verdadero origen de los males que nos aquejan”.
25/09/2006 17:10 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

Violencias (Felipe Romano)

La violencia ejercida e irradiada desde arriba (por las clases acomodadas) en el ámbito político, económico y social (delincuencia finaciera, mafias, corrupción) es mucho más poderosa y más abstracta que la respuesta o contraviolencia practicada desde abajo (por los sectores sociales menos favorecidos), que muy pocas veces llega arriba (porque carece de ideología y se diluye en la delincuencia callejera) y que casi siempre se queda abajo (en el barrio, la escuela, el estadio de fútbol, el boliche) o escala un peldaño hacia la clase media. Por tales motivos, ésta (al no ser revolucionaria) deja de ser (para las élites) un problema político y se transforma en un problema policial. Es decir, al poder no le hace mella, no le mueve un pelo. Es más, le es funcional, ya que le sirve como excusa para implementar y legitimar las políticas represión y sometimiento.
25/09/2006 17:07 Autor: espaciopublico. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.


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